28 mar 2020

Poemas futuristas

 Underwood Girls

Autor: PEDRO SALINAS

Quietas, dormidas están,
las treinta, redondas, blancas.
Entre todas
sostienen el mundo.
Míralas, aquí en su sueño,
como nubes,
redondas, blancas, y dentro
destinos de trueno y rayo,
destinos de lluvia lenta,
de nieve, de viento, signos.
Despiértalas,
con contactos saltarines
de dedos rápidos, leves,
como a músicas antiguas.
Ellas suenan otra música:
fantasías de metal
valses duros, al dictado.
Que se alcen desde siglos
todas iguales, distintas
como las olas del mar
y una gran alma secreta.
Que se crean que es la carta,
la fórmula, como siempre.
Tú alócate
bien los dedos, y las
raptas y las lanzas,
a las treinta, eternas ninfas
contra el gran mundo vacío,
blanco en blanco.
Por fin a la hazaña pura,
sin palabras, sin sentido,

ese, zeda, jota, i...


Canción del automóvil

Por MARINETTI.

¡Dios vehemente de una raza de acero,
automóvil ebrio de espacio,
que piafas de angustia, con el freno en los dientes estridentes!
¡Oh formidable monstruo japonés de ojos de fragua,
nutrido de llamas y aceites minerales,
hambriento de horizontes y presas siderales
tu corazón se expande en su taf-taf diabólico
y tus recios pneumáticos se hinchen para las danzas
que bailen por las blancas carreteras del mundo.
Suelto, por fin, tus bridas metálicas.., ¡Te lanzas
con embriaguez el Infinito liberador!
Al estrépito de¡ aullar de tu voz...
he aquí que el Sol poniente va Imitando
tu andar veloz, acelerando su palpitación
sanguinolento a ras del horizonte...
¡Míralo galopar al fondo de los bosques!...



Futurismo




Un resumen del Manifiesto técnico de la literatura futurista»
Milán, 11 de marzo de 1912.


1.- Es menester destruir la sintaxis disponiendo los sustantivos al azar, tal como nacen.

2. Los verbos deben usarse en infinitivo, para que se adapten elásticamente al sustantivo y no queden sometidos al yo del escritor que observa o imagina. El infinitivo del verbo puede dar el sentido de la continuidad de la vida y la elasticidad de la intuición que percibe.

3.- Se debe abolir el adjetivo, para que el sustantivo desnudo guarde su color esencial. El adjetivo teniendo en sí mismo el carácter alusivo, es incompatible con nuestra visión dinámica, puesto que presupone una pausa y una meditación.

6.- Abolir también la puntuación. Al haberse suprimido los adjetivos, los adverbios y las conjunciones, la puntuación queda anulada, en la continuidad variada de un estilo vivo que se crea por sí mismo, sin las pausas absurdas de los puntos y las comas. Para acentuar ciertos movimientos e indicar sus direcciones se emplearán signos matemáticos: + > < - : =, y signos musicales.

8.- No existen categorías de imágenes, nobles o groseras o vulgares, excéntricas o naturales. La intuición que las percibe carece de preferencias y partidismos. El estilo analógico es el dueño absoluto de toda la materia y de su intensa vida.

11.- Destruir en la literatura el "yo", o sea, toda la psicología. El hombre completamente averiado por la biblioteca y el museo, sometido a una lógica y a una sabiduría espantosa, ya no ofece ningún interés. Por consiguiente debemos abolirlo de la literatura y finalmente sustituirlo por la materia, de la que se debe captar la esencia a golpes de intuición, cosa que jamás podrán hacer los físicos ni los químico

Poema vanguardista. Caligramas y poemas visuales


Caligramas from TeresaLosada

Os paso aquí la explicación y la actividad que les propuso a sus alumnos la profesora Teresa Losada estupendo  en su blog 


NOSOTROS SEGUIREMOS SUS PASOS: 

En su afán de renovación, de experimentación, de hacer en el arte lo que hasta ahora no se había hecho, los poetas vanguardistas del período de entreguerras fueron mucho más allá de lo que hasta entonces era estrictamente literario, y a la poesía le añadieron el ingrediente visual de jugar con los versos y su disposición. Así nacieron dos tipos de poemas parecidos, pero que no son exactamente lo mismo:

  • los caligramas (inventados por el Cubismo, concretamente por el poeta francés Apollinaire), que son poemas cuyos versos dibujan una imagen relacionada con el contenido, 
  • los poemas visuales (muy utilizados por poetas ultraístas y creacionistas, como Vicente Huidobro, Guillermo de la Torre o Juan Larrea), poemas que juegan con la disposición de los versos pero que no tienen por qué representar una imagen (por ejemplo, versos que forman un triángulo, o un cuadrado, o una espiral...)
En la presentación de arriba tenéis un montón de ejemplos de caligramas y poemas visuales, desde los más sencillos a los más complejos y sorprendentes, por ejemplo, esa máquina de escribir o... ¡el retrato de Lorca! :-o. (Si no se ve muy bien, intentad verla en pantalla completa).

Vosotros deberéis hacer un caligrama, es decir, un poema cuyos versos aparezcan formando una imagen relacionada con el contenido. Y para ello, tenéis tres opciones:

  • la primera, la que tiene más mérito: escribir un poema completamente original, pensar la imagen relacionada, y escribir el poema con la forma de esa imagen.
  • la segunda, hacer un caligrama sobre un poema de otro (el que queráis: de los leídos en clase -que son ya unos cuantos-, de los que podéis encontrar en este blog o cualquier otro que conozcáis o encontréis).
  • la tercera, hacer un caligrama con la letra de una canción (que no deja de ser un poema pensado para ser cantado, algo que se ha hecho desde que existe la poesía)
Para hacer el caligrama, lo primero es tener claro la forma que queréis que dibujen sus versos, y por supuesto, para esto es imprescindible tener clara la idea central o el tema de vuestro poema, o el poema o canción que queréis convertir en caligrama.

Una vez que tengáis claro qué dibujo queréis, haced un esbozo a lápiz. Luego, escribid el poema sobre él (si queréis, en un primer momento con lápiz, para si os equivocáis poder borrar; luego, a boligrafo, rotulador o pintura.... Por supuesto, podéis combinar también colores, y palabras e imágenes, o sea, podéis  incluir alguna línea o forma que no sean letras). Por último, borrad las líneas de lápiz que habíais esbozado para que quede ya sólo el texto... et voilà! Vuestro caligrama estará hecho.

7 mar 2020

Juventud, divino tesoro


 
CANCIÓN DE OTOÑO EN PRIMAVERA

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer...

 (...)

En vano busqué a la princesa
que estaba triste de esperar.
La vida es dura. Amarga y pesa.
¡Ya no hay princesa que cantar!

Mas a pesar del tiempo terco,
mi sed de amor no tiene fin;
con el cabello gris, me acerco
a los rosales del jardín...

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer...
¡Mas es mía el Alba de oro!

                                Rubén Darío

7 feb 2020

Robinson Crusoe

Muchas fueron las adaptaciones cinematográficas de la novela Robinson Crusoe, entre otras:

  • En 1954 con Luis Buñuel de director



  • En 2000 Tom Hanks protagoniza  una adaptación libre, Náufrago



  • Os dejo también una versión de 2016:


11 ene 2020

Sonetos de Petrarca cantados por Pavarotti




 Benedetto sia ‘l giorno, e ‘l mese, e l’anno,
e la stagione, e ‘l tempo, e l’ora, e ‘l punto,
e ‘l bel paese, e ‘l loco ov’io fui giunto
da’ duo begli occhi, che legato m’hanno;

e benedetto il primo dolce affanno
ch’i’ ebbiad esser con Amor congiunto,
e l’arco, e le saette ond’i’ fui punto,
e le piaghe che ‘n fin al cor mi vanno.

Benedette le voci tante ch’io
chiamando il nome de mia donna ho sparte,
e i sospiri, e le lagrime, e ‘l desio;

e benedette sian tutte le carte
ov’io fama l’acquisto, e ‘l pensier mio,
ch’è sol di lei, sì ch’altra non v’ha parte.



Bendito sea el año, el punto el día,
la estación, el mes, la hora,
y el país en el cual su encantadora
mirada encadenóse al alma mía.

Bendita la dulcísima porfía
de entregarme a ese amor que en mi alma mora,
y el arco y las saetas del que ahora
las llagas siento abiertas todavía.

Benditas las palabras con que canto
el nombre de mi amada; y mi tormento,
mis ansias, mis suspiros y mi llanto.

Y benditos mis versos y mi arte,
pues la ensalzan y, en fin, mi pensamiento,
puesto que Ella, tan sólo, lo comparte.

 Pace non trovo, et non ò da far guerra;
e temo, et spero; et ardo, et son un ghiaccio;
et volo sopra ’l cielo, et giaccio in terra;
et nulla stringo, et tutto ’l mondo abbraccio.

5Tal m’à in pregion, che non m’apre né serra,
né per suo mi riten né scioglie il laccio;
et non m’ancide Amore, et non mi sferra;
né mi vuol vivo, né mi trae d’impaccio.

Veggio senza occhi, et non ò lingua et grido;
10et bramo di perir, et cheggio aita;
et ò in odio me stesso, et amo altrui.

Pascomi di dolor, piangendo rido;
egualmente mi spiace morte et vita:
in questo stato son, donna, per voi. 


Paz no encuentro ni puedo hacer la guerra,
y ardo y soy hielo; y temo y todo aplazo;
y vuelo sobre el cielo y yazgo en tierra;
y nada aprieto y todo el mundo abrazo.

Quien me tiene en prisión, ni abre ni cierra,
ni me retiene ni me suelta el lazo;
y no me mata Amor ni me deshierra,
ni me quiere ni quita mi embarazo.

Veo sin ojos y sin lengua grito;
y pido ayuda y parecer anhelo;
a otros amo y por mí me siento odiado.

Llorando grito y el dolor transito;
muerte y vida me dan igual desvelo;
por vos estoy, Señora, en este estado.



 Petrarca escribió estos sonetos en honor a su amada Laura de Noves y cinco siglos después Franz Liszt le pondría música en su obra "Tre Sonetti di Petrarca" num. 2, donde incluyó los cantos CXXIV  y CLVI "I' vidi in terra angelici costumi".

2 dic 2019

Canción del pirata




Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.
Bajel pirata que llaman,
por su bravura, el Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.
La luna en el mar rïela,
en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y vE el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Estambul:
«Navega, velero mío,
sin temor,
que ni enemigo navío
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.
Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés,
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
Allá muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo aquí tengo por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.
Y no hay playa,
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
que no sienta
mi derecho
y dé pecho
a mi valor.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
A la voz de «¡barco viene!»
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo escapar;
Que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.
En las presas
yo divido
lo cogido
por igual;
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río;
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna entena,
quizá en su propio navío.
Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,
cuando el yugo
del esclavo,
como un bravo,
sacudí.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
Son mi música mejor
aquilones,
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.
Y del trueno
al son violento,
y del viento
al rebramar,
yo me duermo
sosegado,
arrullado
por el mar.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.











17 oct 2019

Ítaca



Ítaca



Cuando te encuentres de camino a Ítaca,
desea que sea largo el camino,
lleno de aventuras, lleno de conocimientos.
A los Lestrigones y a los Cíclopes,
al enojado Poseidón no temas,
tales en tu camino nunca encontrarás,
si mantienes tu pensamiento elevado, y selecta
emoción tu espíritu y tu cuerpo tienta.
A los Lestrigones y a los Cíclopes,
al fiero Poseidón no encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si tu alma no los coloca ante ti.
Desea que sea largo el camino.
Que sean muchas las mañanas estivales
en que con qué alegría, con qué gozo
arribes a puertos nunca antes vistos,
deténte en los emporios fenicios,
y adquiere mercancías preciosas,
nácares y corales, ámbar y ébano,
y perfumes sensuales de todo tipo,
cuántos más perfumes sensuales puedas,
ve a ciudades de Egipto, a muchas,
aprende y aprende de los instruidos.
Ten siempre en tu mente a Ítaca.
La llegada allí es tu destino.
Pero no apresures tu viaje en absoluto.
Mejor que dure muchos años,
y ya anciano recales en la isla,
rico con cuanto ganaste en el camino,
sin esperar que te dé riquezas Ítaca.
Ítaca te dio el bello viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene más que darte.
Y si pobre la encuentras, Ítaca no te engañó.
Así sabio como te hiciste, con tanta experiencia,
comprenderás ya qué significan las Ítacas.
                                                            Constantino Cavafis

La Odisea, resumen


La Odisea comienza en Grecia, años después de la guerra de Troya. Ulises (Odiseo), el rey de Ítaca, no ha logrado volver a casa y muchos lo creen muerto, hecho que no es cierto, la diosa Calipso lo retiene. Además Poseidón (dios del mar) no está dispuesto a dejarle volver a casa por haber cegado a su hijo.

Mientras tanto, en Ítaca, su esposa Penélope es asediada de pretendientes que quieren casarse con ella ahora que Ulises no está. La diosa Atenea guía a Telémaco, hijo de Ulises, para que busque información sobre su padre.


Telémaco visita al rey Nestor en Pilos, este le recibe bien y le aconseja visitar al rey Menelao en Esparta. Una vez allí este le informa que su padre está vivo y es prisionero de Calipso. Mientras Telémaco está fuera los pretendientes de Penélope hacen planes para matarle a su regreso.


En el Olimpo, Atenea ruega a su padre Zeus que tenga piedad de Ulises y que haga que Calipso lo deje marchar. Zeus accede y Ulises emprende su viaje de regreso a Ítaca.
Entonces la barca de Ulises chocará en la tierra de los feacios, donde lo ayuda Atenea haciendo que la princesa se enamore de Ulises y convenza a sus padres para ofrecerle refugio y comida. A cambio los feacios le piden que cuente su historia. Es aquí donde da comienzo el largo relato de las aventuras de Ulises.



Contará como salieron de Troya y llegaron, primero, a una tierra extranjera que saquearon, luego llegarían a la tierra de los lotófagos( donde todo el que prueba el loto se olvida de su hogar). Llegarían después a la isla de los Cíclopes donde ciegan a Polifemo para poder huir, hecho que provoca la ira de su padre Poseidón. Más tarde llegarían a la isla de Heolo, quien les ayuda metiendo en un odre los vientos desfavorables que les impiden llegar a Ítaca, pero los hombres de Ulises lo abren, cuando ya se ve Ítaca, creyendo que contenía un tesoro y vuelven las tempestades alejándolos de su tierra. Llegarán, de este modo, a la tierra de Circe, hechicera que convierte a algunos de sus hombres en cerdos. Ulises,con la ayuda de los dioses, consigue devolverlos a su forma humana y permanece con Circe un año. Antes de irse, Circe le dice a Ulises que debe viajar al Hades para hablar con Tiresias para saber el camino de regreso a casa. Ulises habla con él y este le profetiza que llegará a Ítaca pero con muchas dificultades. También habla con sus amigos muertos Aquiles y Agamenón y con el espiritu de su madre muerta de pena por su ausencia. Tendrá que pasar por las sirenas,que con su canto atraen a los hombres hacía la muerte, por los monstruos Escila y Caribdis que matarán a seis de sus hombres. Llegarán, después a la isla de Helios, donde, a pesar de las advertencias de no comer las vacas que allí vivían, los hombres de Ulises lo harán y morirán todos en una tempestad. Solo Ulises se salvará llegando a la isla de Calipso, que lo retendrá siete años.

Así termina el relato de Ulises a los feacios, que conmovidos, lo llevarán a Ítaca. Llegará disfrazado de mendigo y con la ayuda de su hijo Telémaco matará a todos los pretendientes de Penélope, esto provocará la ira de muchos pero la intervención de Atenea y Zeus hará que todo vuelva a la paz. 

7 oct 2019

Ilíada

Argumento de la Ilíada

El hijo de Príamo, Paris, raptó a la esposa de Menelao, llevándola a Troya. Ante tal agravio, Agamenón, hermano de Menelao, convoca a todos los reyes griegos a una reunión, para comunicarles lo ocurrido; como resultado de ello se envió una expedición de guerreros capitaneados por valerosos jefes, como Aquiles, Ulises, entre otros, iniciándose así la guerra entre griegos y troyanos; fueron sangrientos, pero al llegar el noveno año de la guerra, estalló un violento enfrentamiento entre dos griegos: Agamenón y Aquiles; iniciándose así el argumento de la Ilíada.


Este poema épico comienza con la discusión entre dos líderes del ejército Griego. Resulta que Aquiles había recibido una doncella llamada Briseida como recompensa de combate. Sin embargo Agamenón, el "rey de los reyes", haciendo gala de su poder decide quitársela.

En desquite Aquiles retira a sus guerreros de la batalla y se niega a seguir ayudando con el ataque a Troya.

Los troyanos aprovecharon esta situación y empezaron a tener victorias. Entonces Agamenón le devuelve a Aquiles su esclava con la intención de que vuelva al combate, pero el orgulloso Aquiles no quiere hacerlo.

El mejor amigo de Aquiles, Patroclo, le suplica que le preste sus armas de combate para disfrazarse de Aquiles, y regresar a la batalla con los demás guerreros para atacar a los troyanos, pero Héctor, hijo del rey Príamo de Troya, lo mata.

Aquiles queda muy afligido por el dolor de haber perdido a su mejor amigo. De hecho, este suceso cambia el curso de la guerra porque entonces regresa a la batalla para vengarse.

Héctor espera a Aquiles, listo para luchar. Los dos eran los mejores guerreros de cada ejército, pero al verlo llegar Héctor escapa corriendo lleno de miedo, llegando a dar tres vueltas alrededor de la ciudad de Troya. El guerrero griego lo persigue hasta que finalmente Héctor deja de correr y decide enfrentarlo.

Aquiles atraviesa la garganta de Héctor con su lanza. Mientras estaba muriendo, el guerrero troyano pide un funeral honorable. Sin embargo Aquiles, aún sediento de venganza, toma el cadáver y lo arrastra alrededor de los muros de la ciudad. Luego se niega a devolver el cuerpo de Héctor a su familia.

Tras el funeral de Patroclo, que contó con sacrificios y juegos en los que se repartieron premios, Aquiles continuó insultando a los troyanos con el maltrato del cadáver de Héctor.

Finalmente el viejo rey Príamo, padre de Héctor, se presenta solo ante las naves aqueas para suplicar la devolución del cadáver de su hijo. Conmovido por esto, Aquiles regresa el cadáver.
.
La Ilíada termina con la tregua en la que se dan los funerales de Héctor.

22 sept 2019

El Panchatantra


El género hindú que más ha inflluido sobre las literaturas occidentales ha sido el cuento. Algunos adoptan la forma de fábula, otros de cuentos de hadas, otros más realistas. 

De entre todas las colecciones destaca el Panchatantra. Es la colección más antigua de fábulas de la literatura sánscrita. Data probablemente del siglo IV a. C. y está basada en colecciones anteriores de cuentos populares.  Las fábulas, principalmente de animales, están organizadas en cinco libros, y tratan de temas como la amistad, la pérdida de la propiedad y la guerra. Su propósito original era instruir a un príncipe joven sobre cómo obtener el éxito en la tierra. El texto sánscrito original se ha perdido, pero del Panchatantra se hicieron muchas redacciones y refundiciones, además de traducciones a otras lenguas. El rey Alfonso X mandó traducir al castellano una versión árabe que, con el título de Calila y Dimna, se extendió por Europa.

Entre estas fábulas aparece "La olla rota" que es un eslabón más de lo que conocemos como "El cuento de la lechera".


La olla rota

En cierto lugar vivía un brahmán llamado Svabhakripana, que tenía una olla llena de arroz que le habían dado de limosna y que le había sobrado de la comida. Colgó esta olla de un clavo de la pared, puso su cama debajo y pasó la noche mirándola sin quitarle la vista de encima, pensando así:
-Esta olla está completamente llena de harina de arroz. Si sobreviene ahora una época de hambre podré sacarle cien monedas de plata. Con las monedas compraré un par de cabras. Como éstas crían cada seis meses, reuniré un rebaño. Después, con las cabras compraré vacas. Cuando las vacas hayan parido, venderé las terneras. Con las vacas compraré búfalas. Con las búfalas, yeguas. Cuando las yeguas hayan parido, tendré muchos caballos. Con la venta de éstos reuniré gran cantidad de oro. Por el oro me darán una casa con cuatro salas. Entonces vendrá a mi casa un brahmán y me dará en matrimonio a su hija hermosa y bien dotada. Ella dará a luz un hijo. Al hijo lo llamaré Somasarmán. Cuando tenga edad para saltar sobre mis rodillas, cogeré un libro, me iré a la caballeriza y me pondré a estudiar. Entonces me verá Somasarmán y deseoso de mecerse sobre mis rodillas, dejará el regazo de su madre y vendrá hacia mí acercándose a los caballos. Yo, enfadado, gritaré a la Brahmana: ¡Coge al niño! ¡Coge al niño! Pero ella, ocupada en las faenas, no oirá mis palabras. Yo me levantaré entonces y le daré un puntapié. 
Tan embargado estaba en estos pensamientos, que dio un puntapié y rompió la olla, y él quedó todo blanco con la harina de arroz que había adentro y que le cayó encima. 
Por eso digo yo: El que hace sobre el porvenir proyectos irrealizables, se queda blanco como el padre de Somasarmán.



El león y el chacal 

En cierta región de un bosque vivía un león llamado Kharanakhara que corriendo un día hambriento por todas partes no pudo cazar ninguna bestia. A eso de la puesta del sol, llegó a una gran cueva, entró en ella y pensó: «Seguramente que algún animal vendrá a pasar la noche en esta cueva; de modo que me voy a quedar aquí escondido». Estando allí en tal situación, llegó el dueño de la cueva, que era un chacal llamado Adhipuchchha, el cual miró y vio las huellas del pie de un león que había entrado y no salido de la cueva. Entonces pensó: «¡Ah!, perdido estoy; seguramente que aquí dentro hay un león. ¿Qué hago? ¿Cómo he de huir?». Pensando así y sin moverse de la puerta empezó a gritar: 



-¡Eh, caverna! -Dicho esto, añadió de nuevo-: ¿ignoras que tienes un pacto conmigo, según el cual yo te he de hablar al venir de fuera y tú me has de responder? Si no me respondes, pues, me voy a otra gruta. 



El león al oír esto pensó: «Sin duda que caverna invita a éste siempre que viene y hoy se calla por temor a mí. Pues se ha dicho esto: 


Cuando el miedo oprime el corazón, quedan sin poder obrar las manos, los pies, la lengua y demás; el temblor es el único que domina. 

« Voy, pues, a llamarle yo para que entre y me sirva de comida». Habiéndolo pensado así, le llamó. El rugido del león llenó todo el ámbito de la caverna, retumbando en ella cien veces; de tal modo, que puso en fuga hasta las bestias que estaban lejos. El chacal huyó enseguida a todo correr y recitó esta zloka: 

Quien procede con cautela vive feliz, y no vive el que obra sin discernimiento. Yo me he hecho viejo viviendo en el bosque, y nunca he oído que una cueva hable.